Siempre había pensado que el #15M no era una ideología, sino una metodología. Y los últimos acontecimientos me han llevado ya al convencimiento total.

Después de leer este artículo de Bernardo Gutiérrez, cada vez está más claro que un frente de izquierdas (en el que obviamente no estaría el PSOE) nunca superaría el 20% en general (dependiendo de la base sobre la que se calcule).

Un partido como Podemos que ha  sabido combinar hábilmente las redes sociales con los medios más tradicionales como la televisión y que posiblemente haya salido de la dinámica izquierda-derecha para retomar la dinámica abajo-arriba con la muletilla de la casta, ya podría rozar un 40%.

Un 40% con las actuales reglas de juego, es prácticamente ya una opción de gobierno.

No sé si esto podría ser una actualización de las correas de transmisión de toda la vida o realmente es una nueva forma de hacer política. En cualquier caso, no sé si se podrá llegar algún día a crear un frente cívico tipo Anguita; pero lo que está bastante claro es que ya existe un auténtico Frente 2.0.

Hablando con gente de los barrios, sobre todo con la que tiene menos acceso a la red, o vida en internet, es evidente que Podemos ha sabido llegar al menos a una considerable parte de esa mayoría silenciosa tan querida y halagada hasta ahora por el gobierno. De seguir así, con esta misma dinámica, ese 40% podría quedarse hasta corto.

Uniendo esta circunstancia a un Frente 2.0 con el suficiente fundamento, quién sabe hasta donde se podría llegar.

Está ya dando vueltas por la Red esta carta de Podemos a sus círculos… si ha esto le añadimos el Partido X, el Movimiento por la Democracia y el propio #15M, la suerte está echada.

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