El congreso de Podemos el pasado fin de semana 18-19 de octubre escenificó lo que era de prever. Los programas elaborados eran bastante parecidos a otros programas de las infinitas izquierdas de este país; pero en la organización, ya surgieron algunas diferencias significativas, como el que los cargos sean colegiados o no.

La diferencias básicas se podrían denominar como el modelo Iglesias y el modelo Echenique. El primero, más parecido al modelo clásico de partidos políticos y el segundo, más parecido al modelo clásico de movimientos sociales.

El actual desarrollo de las TICs permite vislumbrar ya una democracia directa, y más teniendo en cuenta que ya hay una generación, al menos, de nativos digitales.

El próximo domingo saldremos de dudas. Pero de lo que no hay duda es de que la puesta en escena de Iglesias superó con mucho al resto de sus correligionarios. Y eso es también muy importante en un mundo en el que seguimos enganchados a los medios de comunicación.

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