Este modesto blog no puede darse el lujo de muchos propósitos para 2017, así que me conformaré con uno solo:

Convertir este blog en un juego político.

Ya sé que la política puede parecer algo muy serio. Pero en una época de posverdad, no tiene mucho sentido creerse todo lo que aparece en la prensa.

juego

Si no fuera porque juegan con las cosas de comer, el congreso de los diputados parece muchas veces un patio de colegio en el que han pasado de jugar al ajedrez a jugar al parchís.

Hoy no es un buen día para disquisiones políticas. Así que lo dejaré para la semana que viene.

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